Hola todos, La salida del grupo 6 en esta ocasión con el grupo crecer fue todo un reto. Fuimos a subir El Ávila (por las caminerías de Sabasnieves) y aprender un poco más sobre nuestra montaña. Por parte de los voluntarios fueron Franca, Adriana, Francisco, Bárbara, Desireé, Virginia y yo. Por parte de los nenes fueron 13 chiquelos desde 3 años, el príncipe del día Alejandro, hasta muchachos ya grandes y fuertes de 13 años jejeje.
El día comenzó gris pero igual nos encaminamos y ya a la 9 de la mañana estábamos en la entrada del Parque Nacional El Ávila dispuestos a subir y cruzando los dedos para que no nos lloviera y para poder llegar todos arriba.
Confieso que a lo voluntarios les costó más que a los nenes jejeje. En fin empezamos a subir y los chamos aprendieron cuales animales viven en esta montaña tan maravillosa, cachicamos, rabipelados, perezosos, ranitas, grillos, monos, y hasta se aprendieron el nombre de uno de los pájaros más comunes que vemos al subir que su nombre común es querre-querre. De verdad el entusiasmo por aprender y la curiosidad nos mantuvieron todo el camino hablando de las montañas, los animales y de cuando llegaríamos arriba. Después de varias paradas técnicas para recuperar fuerza e incluso comernos unos caramelos llegamos arriba por partes, siendo los primeros Jesús y Johan que son deportistas y nos llevaban bastante ventaja.
Al estar todos arriba comimos helados de limón y tamarindo y como todavía quedaban muchas fuerzas para jugar nos pusimos a dar carreras a ver quien llegaba primero a las barandas, jugamos enano-cuclillas-gigante, el gato y el ratón al estilo de cada quien y después corrimos para ver quién podía atrapar más hojas. Para este punto ya la neblina nos cubría y empezó a lloviznar así que todos nos pusimos nuestros abrigos y nos refugiamos debajo de los árboles.
En el descanso, tuvimos una pequeña charla donde pudimos discutir con los chiquelos por que El Ávila es considerado el pulmón de Caracas, que es un Parque Nacional?, por qué es importante conservar nuestro ambiente y poner toda la basura en su lugar! De verdad super estimulante.
Luego comimos unos super emparedados que preparó Adriana, los cuales sabían a gloria. Al terminar de comer, aprovechamos para bajar antes de que empezará a llover. La bajada fue más rápida que la subida y los chamos recargaron tantas pilas con la comida que llegaron abajo y dijeron que querían volver a subir !!!
Finalmente nos montamos en los carritos ya para irnos. Todos los chamos a mitad de camino ya estaban rendidos! pero tenemos la seguridad que les encantó la montaña, que quieren volver a subir y que aprendieron un poco más sobre nuestro medio ambiente (animales y plantas ) y su conservación.
Sigamos regalando tantas sonrisotas !!!!
Saludos
Isabel Urbina Barreto
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